La Nasa busca voluntarios a los que pagará 16.300 Euros por fumar Marihuana durante 70 días

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Aunque parezca mentira, la NASA está buscando estos días a jóvenes voluntarios para una investigación acerca de los efectos de la marihuana en el cuerpo en condiciones de reposo. Los datos obtenidos se utilizarán en beneficio de viajes espaciales. Lo único que deben hacer dichos voluntarios, es pasar 70 días consecutivos tumbados en la cama consumiendo todo tipo de variedades de cannabis. Además, como recompensa, recibirán unos 16,300 euros por las ‘molestias’.

La Nasa pretende que los voluntarios se sientan como en casa, se lo permitirán todo. Podrán leer libros, tener internet, jugar a videojuegos, hablar con quien quieran por skype, fumar toda la marihuana que quieran y cuando quieran,vamos, el paraíso para muchos. Eso sí, mientras estén tumbados en la cama y sigan cooperando con el proyecto. El fin de todo esto es encontrar métodos que preserven la buena salud y seguridad de sus astronautas durante viajes de larga duración por el espacio.

La clave de todo esto está en que reposando en la cama con la cabeza inclinada para abajo se pueden simular los viajes al exterior con gravedad cero. Los objetivos del estudio se basan en comprender la afectación de la capacidad de una persona a realizar tareas bajo el efecto del cannabis, y preparar medidas de combate para los deterioros físicos que pueda causar.

Para hacerlo posible, el estudio se dividirá en dos grupos: los que harán ejercicio y los que estarán reposando en la cama. Con eso examinarán la diferencia que se produce en músculos, huesos, sistema circulatorio y nervioso y el corazón. Lo mejor de todo es que los voluntarios podrán presumir que ayudaron al proceso del envío de hombres a Marte.

 

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#Darky Los caminantes nocturnos. La noche ha caído en los pueblos y aldeas, la oscuridad es absoluta y ya no hay ningún ser viviente caminando por las calles. Normalmente es una noche de invierno extremadamente fría, los habitantes se meten en la cama y duermen sin saber lo que a veces camina al otro lado de sus ventanas. Las calles no están vacías, siempre hay vigilantes que observan desde los rincones más oscuros. Son muchos los casos a nivel mundial, pero en España se multiplican estas apariciones de entes en las aldeas y pueblos cuando todo esta en el más profundo silencio. En todos los casos se repiten algunas características, alguien que por un mal giro del destino, llega tarde a su casa entrada ya la noche, a lo lejos divisa algo que camina a su encuentro, de lejos parece ser una persona, pero al acercarse el momento de cruzar sus caminos, hay algo que escapa de lo normal, esa figura mide casi tres metros de altura y sus pies parecen ser inexistentes. La parálisis del testigo es casi inminente, la figura aparece casi siempre vistiendo una larga sotana negra con su cabeza cubierta por una gran capucha, en el lugar de su rostro a veces solo hay oscuridad, pero en otras ocasiones aparece una cara de mueca terrorífica y ojos clavados en el testigo. El ente no se para en ningún momento, no se le ven las manos y parece levitar hacia el encuentro del testigo, la mayoría de veces, la persona huye hacia atrás, solo algunos han esperado el encuentro, ya sea por valentía, curiosidad o simple parálisis de miedo. El encuentro es imparable, aquella figura esta cada vez mas cerca y el miedo se hace cada vez mas patente en el testigo. Hay casos en los que la figura ha pasado de largo siguiendo su camino nocturno por las solitarias calles del pueblo, en otros, la figura camina incesante hacia la persona que ve ante sus ojos como se desvanece tras el terrorífico encuentro. Una vez recuperado el sentido, el testigo corre a casa donde se refugia con la cara desencajada por el horror y el terror mas profundo. Su familia le recibe preguntando que ha pasado, el testigo lo cuenta como algo salido de una película de terror, en la mayoría de los casos, saben de lo que habla, pero en otros, desgraciadamente le toman por loco. Los testigos hablan de un sonido insoportable y agudo que acompaña al ente, si bien hay que decir que otros muchos testigos hablan de un silencio sepulcral. Pero en todo caso, esos caminantes nocturnos, estos aparecidos o vigilantes de las calles nocturnas, parecen cumplir con un trabajo encomendado siglos atrás que los vivos no entenderíamos. En muchos municipios y aldeas, aun hay tradiciones de no salir a determinadas horas y si se tiene la mala suerte de salir, caminar rápido hacia casa, mirando siempre a tu alrededor por si algún caminante o vigilante nocturno aparece por alguna solitaria esquina con su cara tapada tras su larga capucha. Darkyness Verona

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