La Nasa busca voluntarios a los que pagará 16.300 Euros por fumar Marihuana durante 70 días

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Aunque parezca mentira, la NASA está buscando estos días a jóvenes voluntarios para una investigación acerca de los efectos de la marihuana en el cuerpo en condiciones de reposo. Los datos obtenidos se utilizarán en beneficio de viajes espaciales. Lo único que deben hacer dichos voluntarios, es pasar 70 días consecutivos tumbados en la cama consumiendo todo tipo de variedades de cannabis. Además, como recompensa, recibirán unos 16,300 euros por las ‘molestias’.

La Nasa pretende que los voluntarios se sientan como en casa, se lo permitirán todo. Podrán leer libros, tener internet, jugar a videojuegos, hablar con quien quieran por skype, fumar toda la marihuana que quieran y cuando quieran,vamos, el paraíso para muchos. Eso sí, mientras estén tumbados en la cama y sigan cooperando con el proyecto. El fin de todo esto es encontrar métodos que preserven la buena salud y seguridad de sus astronautas durante viajes de larga duración por el espacio.

La clave de todo esto está en que reposando en la cama con la cabeza inclinada para abajo se pueden simular los viajes al exterior con gravedad cero. Los objetivos del estudio se basan en comprender la afectación de la capacidad de una persona a realizar tareas bajo el efecto del cannabis, y preparar medidas de combate para los deterioros físicos que pueda causar.

Para hacerlo posible, el estudio se dividirá en dos grupos: los que harán ejercicio y los que estarán reposando en la cama. Con eso examinarán la diferencia que se produce en músculos, huesos, sistema circulatorio y nervioso y el corazón. Lo mejor de todo es que los voluntarios podrán presumir que ayudaron al proceso del envío de hombres a Marte.

 

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#Darky Krampus Se acerca la navidad, tiempo de felicidad y regocijo donde los niños se divierten haciendo su lista de regalos y cantando canciones mientras comen leches y galletas, como podéis ver una imagen bastante agradable de la navidad. Pero a veces hay algo más acechando durante las noches navideñas, algo que se arrastra, hambriento de almas y que no cesará en su búsqueda para saciarse. Sí, la historia, mito o leyenda de hoy viene de épocas muy remotas y hoy os la voy a contar para que veáis que en estas fechas también merodean criaturas del infierno. En el siglo XI, en la navidad alemana se llevaba a cabo el culto a San Nicolás, lo que hoy en día se conoce como Papa Noel, éste premiaba a los niños buenos con multitud de regalos con los que la navidad se convertía en la mejor época del año, pero San Nicolás no viajaba solo. Con él viaja una criatura dantesca, con cuernos, pezuñas, cuerpo cubierto de pelo y una larga lengua, en su espalda llevaba un sucio saco y en una de sus manos una campanilla que hacía sonar a su paso por las calles oscuras. Su nombre era Krampus, un ser demoníaco que se encargaba de todo lo contrario que su compañero de viaje, castigar terroríficamente a los niños que se habían portado mal. La noche del 5 al 6 de Diciembre, comienza su macabro recorrido por las vacías calles, merodeando y eligiendo a aquellos niños que debían sufrir su castigo, vagaba con una sucia campanilla que hacía sonar a su paso para que los niños temblaran de horror, pues algunos de ellos acabarían en el saco del Krampus. Tras haber elegido a sus víctimas, el día de navidad vuelve a hacer sonar su campana de madrugada, anunciando a los niños su horrible final, las casas están cerradas, las ventanas tapiadas, pero el Krampus nunca se detendrá ante su cometido. Una a una entra en las habitaciones de los desdichados niños, arrancándolos de sus confortables camas y azotándolos repetidamente con las ramas que lleva en su otra mano. De nada sirve gritar ante esta terrorífica figura, los niños se aferran a sus camas, gritan y lloran, pero el Krampus les mete en su mugriento saco y sigue a por el siguiente niño. Así toda la noche de navidad, hasta que al fin termina su cometido y se los lleva a las entrañas del infierno donde serán brutalmente torturados y devorados por el Krampus. Su larga y rojiza lengua al fin podrá probar la carne de aquellos niños que se habían portado mal y con cada bocado, el Krampus se hacía más fuerte en su ira. Hay leyendas que cuentan, que para librarse del Krampus hay que enmendar los errores cometidos y poner muchas velas encendidas en las ventanas de las casas donde vivan niños, se cree que así pasará de largo. Bueno ¿Qué creéis? ¿Hombre del saco de la antigüedad? ¿Ser mitológico inventado para que los niños se porten bien? ¿O es algo que de verdad devoraba almas en el infierno de aquellos niños que no merecían regalos? No lo sabemos, pero recordad una cosa, no olvidéis portaros bien, pues el Krampus puede aparecer la madrugada de navidad para castigaros y llevaros al infierno. Darkyness Verona

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