Adolf Hitler estuvo drogado gran parte de la 2ª Guerra Mundial

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Durante años se ha especulado con la idea de que Hitler tomaba gran cantidad de drogas duras recetadas por su médico personal, Theodor Morrel, para superar diferentes problemas de salud.

Según el investigador alemán Norman Ohler, Hitler estuvo drogado durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial, al ingerir hasta un total de 74 sustancias estupefacientes distintas.

 

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El Tercer Reich utilizó en masa el Pervitín, un derivado de la mentafetamina de cristal, para drogar a sus soldados y lograr así que se mantuvieran despiertos durante muchas más horas de lo humanamente posible en pleno combate.

 

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En su nuevo libro, Ohler confirma el consumo abusivo de algunas drogas, entre ellas destaca la metanfetamina de cristal, una droga que se suele introducir en el cuerpo por la nariz y puede provocar desde pérdida de memoria hasta comportamiento psicótico. Ésta podría, en palabras del investigador, haber provocado severos cambios de humor en el Führer. Los soldados también consumían Pervitín, que se distribuía en las farmacias de toda Europa y eran tan sencillas de adquirir que los militares consideraban que eran similares al café. Todo a pesar de las dificultades físicas que podía traer consigo, como alucinaciones visuales o auditivas.

Ohler sostiene que su uso nunca fue un secreto. De hecho, los británicos llegaron a decir que el Pervitín era una “píldora milagrosa”.

 

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#Darky Krampus Se acerca la navidad, tiempo de felicidad y regocijo donde los niños se divierten haciendo su lista de regalos y cantando canciones mientras comen leches y galletas, como podéis ver una imagen bastante agradable de la navidad. Pero a veces hay algo más acechando durante las noches navideñas, algo que se arrastra, hambriento de almas y que no cesará en su búsqueda para saciarse. Sí, la historia, mito o leyenda de hoy viene de épocas muy remotas y hoy os la voy a contar para que veáis que en estas fechas también merodean criaturas del infierno. En el siglo XI, en la navidad alemana se llevaba a cabo el culto a San Nicolás, lo que hoy en día se conoce como Papa Noel, éste premiaba a los niños buenos con multitud de regalos con los que la navidad se convertía en la mejor época del año, pero San Nicolás no viajaba solo. Con él viaja una criatura dantesca, con cuernos, pezuñas, cuerpo cubierto de pelo y una larga lengua, en su espalda llevaba un sucio saco y en una de sus manos una campanilla que hacía sonar a su paso por las calles oscuras. Su nombre era Krampus, un ser demoníaco que se encargaba de todo lo contrario que su compañero de viaje, castigar terroríficamente a los niños que se habían portado mal. La noche del 5 al 6 de Diciembre, comienza su macabro recorrido por las vacías calles, merodeando y eligiendo a aquellos niños que debían sufrir su castigo, vagaba con una sucia campanilla que hacía sonar a su paso para que los niños temblaran de horror, pues algunos de ellos acabarían en el saco del Krampus. Tras haber elegido a sus víctimas, el día de navidad vuelve a hacer sonar su campana de madrugada, anunciando a los niños su horrible final, las casas están cerradas, las ventanas tapiadas, pero el Krampus nunca se detendrá ante su cometido. Una a una entra en las habitaciones de los desdichados niños, arrancándolos de sus confortables camas y azotándolos repetidamente con las ramas que lleva en su otra mano. De nada sirve gritar ante esta terrorífica figura, los niños se aferran a sus camas, gritan y lloran, pero el Krampus les mete en su mugriento saco y sigue a por el siguiente niño. Así toda la noche de navidad, hasta que al fin termina su cometido y se los lleva a las entrañas del infierno donde serán brutalmente torturados y devorados por el Krampus. Su larga y rojiza lengua al fin podrá probar la carne de aquellos niños que se habían portado mal y con cada bocado, el Krampus se hacía más fuerte en su ira. Hay leyendas que cuentan, que para librarse del Krampus hay que enmendar los errores cometidos y poner muchas velas encendidas en las ventanas de las casas donde vivan niños, se cree que así pasará de largo. Bueno ¿Qué creéis? ¿Hombre del saco de la antigüedad? ¿Ser mitológico inventado para que los niños se porten bien? ¿O es algo que de verdad devoraba almas en el infierno de aquellos niños que no merecían regalos? No lo sabemos, pero recordad una cosa, no olvidéis portaros bien, pues el Krampus puede aparecer la madrugada de navidad para castigaros y llevaros al infierno. Darkyness Verona

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